martes, 14 de octubre de 2014

El Himno oficial de la U.D. Las Palmas. Crónica de A. de Armas

PRIMER HIMNO DE LA UD LAS PALMAS
El primer himno escrito para nuestro club fue distribuido en octavillas en el Estadio Las Palmas antes de comenzar el encuentro valedero para la liguilla de ascenso a Primera División entre nuestra UD Las Palmas y el CD Málaga. Para su difusión se instalaron una docena de altavoces en todo el recinto deportivo. El enorme despliegue de charangas y bandas de música y la gran diversidad de actos en los prolegómenos del encuentro contribuyeron a que el aficionado dispersara su interés y no le prestara atención exclusiva.

Este primer himno de nuestro equipo no tendría continuidad en la historia del club, siendo pocos años más tarde prácticamente absorbido por las notas de un nuevo himno; un himno que caló profundamente desde el primer momento en toda la afición canaria y que con el devenir de los años ha sido reconocido por todos como el único y verdadero himno de nuestra querida UD Las Palmas.

HIMNO OFICIAL DEL CLUB
Fue compuesto a comienzos de los años 50 por los añorados colaboradores Gonzalo Monasterio, autor de la letra, y el maestro Peón Real, artífice de la música, aunque su verdadera difusión sería algunos años más tarde, concretamente en el mes de septiembre de 1955 cuando autor y compositor deciden dar a conocer aquel trabajo que habían realizado en casa de Peón Real con la única compañía del piano del autor.

Habría que significar de igual forma que la gestación de la creación de este legendario himno se iniciaría, según el propio Peón Real, en aquellas destartaladas mesas del inolvidable bar Polo.

La grabación original de este himno fue magnetofónica teniendo como sede los antiguos estudios de Radio Las Palmas y su estreno en dicha emisora corrió a cargo del añorado compañero José María Ayaso.

Aquel estreno del himno oficial del club por la emisora Radio Las Palmas en su emisión deportiva del domingo había despertado una enorme expectación en los radioyentes dado que dicho programa se había venido anunciando previamente durante algún tiempo invitando a todos los aficionados a su audición.

Al poco tiempo Juan Alberto Monzón pasaría esta primitiva grabación a un disco, que en la actualidad es propiedad de sus herederos. Este ejemplar único es considerado hoy en día toda una pieza de museo. Como bien decía el querido José María Ayaso: "¡Cuántos triunfos de nuestra UD Las Palmas subrayó aquel viejo, único y entrañable disco metálico…!".

En aquella primitiva grabación figuraban de forma anónima las voces de Rafael, Carlos Cordero y Luis de Valls, que junto a otros tantos aficionados que sentían los colores amarillos, y dirigidos por el maestro Peón Real, colaboraron con gran entusiasmo en el proyecto.
Este himno tan emblemático de nuestro equipo representa un auténtico legado de nuestros antepasados que como todo símbolo de identidad debiera ser conservado y darle la importancia que realmente merece.
Quizás algunos lectores desconozcan que este maravilloso himno fue de los primeros que se dedicaron a un equipo de fútbol en nuestro país. Fue también presentado al Festival de la Canción Deportiva celebrado en Barcelona, siendo defendido por el cantante Juanito Segarra que por los años cincuenta gozaba de gran popularidad. En este certamen obtendría un brillante tercer puesto aunque posiblemente hubiera quedado vencedor de haberse contado con el acompañamiento de unos coros, como su partitura exigía. Ésta sería la segunda grabación de nuestro himno representativo.

La tercera y definitiva grabación tomó el relevo de aquel ejemplar primitivo que un día naciera en los estudios de Radio Las Palmas al calor de jornadas victoriosas en el preámbulo de un programa deportivo presentado por un verdadero maestro de la radio como fue José María Ayaso, con quien los canarios estaremos siempre en permanente deuda.
En esta última grabación se contó con las voces masculinas del Coro Regina Coeli de San Agustín que dirigía el excelente tenor Chano Ramírez y el acompañamiento de la banda municipal de Telde bajo la dirección del maestro Crescencio Díaz de Felipe.

Con esta breve historia de nuestro himno espero contribuir humildemente a preservar todo símbolo de identidad de nuestro club. Tengo la plena seguridad que las nuevas generaciones sabrán apreciarlo con el mismo fervor y emoción que hemos hecho nosotros y que sus notas sigan poniendo calor y vida a las victorias de nuestro equipo.

Ver artículo completo en udlaspalmas.es

 

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